La principal motivación de realizar el anterior post era reducir el tamaño de este. Nunca he sido un fanático de la seguridad ya que no tengo mucho que esconder pero reciente me he propuesto dejar de ser un autentico desconocedor de lo que son las redes privadas virtuales más allá de lo que su propio nombre indica. Alguna vez he puesto en marcha una red privada virtual haciendo uso de OpenVPN y el escrupuloso seguimiento de algún tutorial. Sin embargo creo que hay llegado la hora de entender un poco mejor en que se basa su sistema que garantiza la confianza entre partes.
Las comunicaciones seguras en internet han pasado a ser el estándar. Si antaño las direcciones https eran sinónimo de excelencia, quien no esté ahora en esa zona se puede tener como perdido en el ostracismo. TLS está presente en muchos más lugares que la www y no está de más conocer sus aspectos más básicos
Y aquí estamos otra vez. Sirva este artículo como declaración de intenciones y sirva un vistazo al contenido de la web para confirmar si de nuevo volví a fracasar en mi intento de tener un bonito blog donde dejar constancia de aquello que pretendo volver a hacer en el futuro y que por tanto no me gustaría olvidar.